Escrito por A. Fidalgo el 16 Sep 2010
Al comprar el viernes en una tienda noté que el vendedor tardaba más de lo normal. Durante la espera miré a su pantalla y vi que los nombres de los productos estaban en texto. Recordé que en el supermercado al que voy con más frecuencia, la pantalla tiene imágenes en lugar de textos. De repente, me encontré pensando “qué interfaz es mejor, la textual o la visual”, “qué alternativa es preferible para aumentar la rapidez en el proceso de compra”, “qué opción es más adecuada desde el punto de su eficiencia y eficacia”...

La mente es capaz de identificar los objetos visuales individuales que se muestran en una pantalla, de rebuscar en su memoria y reconocer como “manzana” lo que está viendo, en una fracción muy pequeña de segundo. Sin embargo, leer una o varias palabras lleva más tiempo, exige más esfuerzo visual reconocer la forma de las palabras, “ensamblarlas” y extraer su significado.

En principio, las imágenes son más adecuadas que las palabras pero tienen que tener ciertas características:


El aprendizaje cuesta un poco más con texto que con la imagen, pero en una tarea tan rutinaria con el tiempo termina predominando la posición a la que uno está acostumbrado que esté el botón
Como se suele decir de forma acertada: "Una imagen vale más que mil palabras", pero las palabras (la información textual), es necesaria para llegar al mayor número de personas. ¡No lo olvidemos!
Y qué ganas entran de diseñar la interfaz de un TPV cuando entras en una tienda y miras casi sin querer la pantalla...
Tienes mucha razon, el problema redica, creo, cuando tienes productos que no pueden ser facilmente identificables con imagenes sin prestarse a la confusion, por ejemplo cuando tienes servicios y las diferencias entre unos y otros se distinguen en base a calidad, tiempo o periodos.
La imagen puede ser mejor en el caso que comentas: si aprieto el botón de la manzana marco el importe, de antemano conozco la función del botón, por lo tanto, un texto con la palabra "manzana" se identificaría de forma mas lenta. Pero en una interfaz en la que no sabes que función hay detrás del botón, por ejemplo un enlace en una web, la imagen pierde su valor semántico y el texto aclarará mejor qué es lo que hay detrás de ese botón dependiendo del contexto: tipos de manzanas (en una web informativa), frutería o listado de manzanas (en un super online), etc. en todos estos casos la imagen de una simple manzana sería pobre ofreciendo información.
Buen post, como siempre, nos dejáis con ganas de más :)
Yo añadiría a tener en cuenta el factor idioma. Por ejemplo se utilizan esas imágenes también al pesar frutas o verduras. Si sólo fuera texto -castellano-, sería una barrera para algunas personas.
Y por cierto, si esos mismos botones estuvieran rotulados en braille ya sería la bomba, no?
Barcelona: 7 de junio de 2012
Madrid: 14 de junio de 2012
Bankimia es un comparador de productos financieros.
Actualmente ofrece información sobre hipotecas, depósitos bancarios, cuentas y préstamos de 42 bancos y cajas.
Prueba ahora:
Copyright © 2012 Usolab Consultoría S.L. "Especialistas en usabilidad web"
Todos los derechos reservados.
Un post diferente a lo habitual. Me ha parecido muy bueno.