La crítica en el diseño
La crítica es una oportunidad para obtener información sobre nuestro trabajo y descubrir áreas que necesitan perfeccionamiento o alternativas. Sin embargo, es un arte que en muchas ocasiones corre el peligro de caer en opiniones personales con poca argumentación.
La situación típica de una crítica de diseño viene a ser más o menos esta:
- El diseñador expone la situación del diseño: su razón, la intención, las partes pendientes, próximas etapas, etc.
- La audiencia opina sobre el diseño desde su perspectiva, ya sea para asegurarse de que el diseño se adapta a sus necesidades o para hacer propuestas de mejora.
En un reciente foro de discusión de profesionales del diseño de interacción de IXDA (The Critique: your rules for a productive session), se solicitó a los diseñadores que expusieran sus experiencias con el ejercicio de la crítica, a partir de la cual han surgido algunos consejos interesantes, por ejemplo:
- Utilizar un enfoque justificado, del tipo “esto funciona porque…” y evitar el uso de frases subjetivas como: "me gusta…".
- Cuidar cada comentario que se realiza y responder mediante un argumento en lugar de una reacción visceral.
- Elaborar un listado de los puntos de los que se desea recibir comentarios y preguntar sobre ellos.
- Es interesante recibir críticas de personas que respetemos y que no siempre estén de acuerdo con nosotros.
- Asumir que se critica el diseño, no al diseñador. Ser profesionales y no realizar ataques personales.
- Detectar defectos en el propio trabajo es positivo, no significa que hayamos cometido un error sino que el proceso crítico esta funcionando.
- Todos los diseños, por muy malos que parezcan, tienen elementos positivos, una buena intención en un diseño “horrible” se puede convertir en una idea brillante a desarrollar.
